«¡Caguentot... enguany han portat un mort!»

Escena del artista Miguel Santaeulalia para la Falla Duque de Gaeta-Puebla de Farnals 2002, en la que se parodiaba el indulto anual y repetitivo de figuras que representaban a personas de la 3ª edad.


   Tradicionalmente se quemaban por San José todos los ninots hasta que, en el año 1934, el Ayuntamiento convocó un concurso para organizar nuevos festejos; siendo el artista fallero Regino Más quien ideó una propuesta que inspiraría la primera exposición de ninots.

   Con el lema de “El indulto del fuego” (L’indult del foc) se salvaría aquel ninot más llamativo, destacable o mejor realizado a votación popular en una exposición que, casi tres décadas después, en 1963, incluiría los primeros ninots infantiles con el mismo fin. A partir de entonces año tras otro, un ninot o escena de ninots grande e infantil correspondiente a cada falla de Valencia, opta al indulto de las llamas en la “Exposición del Ninot”, los elegidos son destinados cada año al Museo Fallero, un lugar donde permanecen expuestos para la posteridad formando parte de la historia de las fallas.

   Cada artista fallero debe presentar uno o un grupo de ninots (escena) por cada falla. La votación la realiza el público asistente, el tradicional voto de papel ha sido sustituido por el escrutinio a ordenador, más cómodo, rápido y “fiable”. Se inaugura a principios de febrero y se clausura el mes siguiente, coincidiendo con la "plantà".

   En los últimos años la exposición ha cambiado de ubicación en cuatro ocasiones, desde antaño se encontraba en la Lonja, más tarde, volvió a los sótanos del Mercado Central (donde se celebró la primera exposición en el año 1934), después fue en los sótanos del Mercado de Ruzafa y, por último, en la explanada del centro comercial Nuevo Centro durante ocho años consecutivos.

   La sofisticación y preciosismo en algunas piezas es tal, que en ocasiones es un verdadero dilema votar el mejor, por ello, los elegidos a votación popular no son los únicos indultados, el resto de ninots tendrán una segunda oportunidad por parte de los falleros. En el momento culminante se suele salvar alguna figura a modo de recuerdo de toda la falla, normalmente lo adquiere su fallera mayor. También existen premios especiales para estos ninots de exposición que son la primera muestra de las fallas cada año, incluso el propio Gremio de Artistas Falleros al margen de los resultados, indulta algunas figuras para formar parte de su museo, situado en la Ciudad Fallera, donde nacen muchos monumentos.

 

Busto de Regino Más, obra del artista fallero Vicente Agulleiro, situado a las puertas del Museo Fallero de Valencia.

Regino fundó el Gremio de Artistas Falleros en el año 1943, ejerciendo el cargo de Maestro Mayor a lo largo de 22 años y, promovió la creación de la Ciudad Fallera.


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