La entrada

  Exposición del Ninot 2006.
     
 
Las Falleras Mayores Lucía Gil y Nuria Llopis junto al Concejal de Fiestas Félix Crespo y la Alcaldesa de Valencia Rita Barberá, en el momento de la inauguración.
 
   Se buscan dos escenas para salvar. Como anticipo a las fiestas josefinas, ya esta aquí un año más la exposición de los ninots que se someten a votación popular, esperando el milagro del indulto porque no quieren arder la noche de San José. Inaugurada nuevamente en la explanada del Centro Comercial Nuevo Centro el pasado día 4 de febrero, la Exposición del Ninot 2006 da las claves de los motivos en los que se centrarán este año los monumentos mayores e infantiles. La concentración en un espacio del clásico aroma a pintura que proviene de las 381 escenas mayores e infantiles, precede a las Fallas y nos provoca el sentimiento de estar en el interior de un taller fallero, donde nacen todas estas figuras que aspiran a ser indultadas.

   Algunas de ellas, recibían los últimos retoques por parte de sus creadores, días antes de emprender el viaje que les llevaría a su primera exhibición pública. Los visitantes de la muestra podrán votar al ninot que deseen salvar de las llamas hasta el día 14 de marzo, en el caso de las infantiles y, el 15 en el de las grandes, dando por clausurada la exposición hasta el próximo año. En ambos días se darán a conocer las escenas que el público ha considerado merecedoras del indulto.
     
 
   Una entrada muy particular. Este año la carpa que albergaba los ninots estaba envuelta por ficticios muros de poliéster que emulaban en su entrada la arquitectura de la Lonja, ubicación donde se inauguró la Exposición del Ninot durante muchos años. El pórtico gótico estaba acompañado de los escudos en relieve de Junta Central Fallera y el Gremio de Artistas Falleros. Como se suele decir que en las fallas todo es cartón piedra, a pesar de su intención de imitar la realidad, aquello no dejaba de parecer un decorado allí montado, pintado con las mismas técnicas que los monumentos falleros, resultando apropiado para el evento, al dar la sensación al entrar a su interior, de estar visitando una falla gigante.

   Los ninots estaban mejor distribuidos en el espacio, los infantiles por ejemplo, no estaban subidos en tres estanterías como otros años, sino en dos, y habían novedades: una pequeña exposición de maquetas ganadoras de los premios de Junta Central Fallera y, como decoración, en las paredes habían grandes fotografías de los ninots indultados y de la nueva marca “Fallas de Valencia”.

   A continuación se comentarán algunas de las escenas de la muestra, valorando la plástica y el significado que transmiten los ninots este año.
 
     
     
 
 
   
 
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