| |
|
| |
Exposición
del Ninot 2007. |
| |
Introducción
a la exposición. Ha pasado un año y
la que nuevamente fue la plaza de la Navidad vuelve a convertirse
en la plaza de las Fallas. Sin comerlo ni beberlo, ya van cuatro años
que la exposición se celebra en la explanada exterior del centro
comercial Nuevo Centro, consiguiendo que hasta aquellos más
inconformistas o exigentes con la nueva ubicación se hayan
acostumbrado, -que remedio- y es que cada año aumenta el número
de fallas en Valencia capital, requiriendo una amplia superficie que
pueda albergar durante un mes todas y cada una de las escenas grandes
e infantiles de cada falla, con una buena distribución y sin
amontonamientos que recuerden anteriores lugares donde se inauguró.
Un espacio del cual dispone la explanada donde actualmente se halla,
además de ser una localización conocida por encontrarse
junto a un concurrido centro comercial, siendo un lugar idóneo
como reclamo para después de hacer unas compras, ya sea de
paso, votar a tu ninot preferido.
Pero
esto no quita, que como en cualquier carpa instalada, cuando hace
aire aquello haga tal ruido -por el golpear de las lonas y los flexos
tambaleantes- que ni se escucha la típica melodía fallera
de fondo para crear ambiente, algo que ya se comentó aquí
hace dos años. La cosa sigue igual, peculiaridades de un lugar
provisional y desmontable, lo cierto es que los ficticios muros que
emulan la puerta gótica de la Lonja guardan coherencia con
unas fallas marcadas por el popular “cartón piedra”.
Este
año los artistas han dispuesto de más tiempo para transportar
las escenas con más comodidad, pudiendo hacerlo por las mañanas
también. Una de las anécdotas que se viene aconteciendo
desde hace varios años es el aparatoso acceso de determinados
ninots por las puertas. Es habitual encontrarse bastantes altibajos
o diferencias de altura en figuras de una misma sección, algo
que puede dar la impresión de que se ha sido más flexible
en las medidas de las escenas mayores para la exposición. La
dificultad llega cada año en el momento de introducir por la
puerta algunas escenas grandes. Las de metro ochenta y las infantiles
lo tienen fácil, pero las hay enormes y cada año más
cantidad, con lo cual hay que tumbarlas con cuidado para que puedan
entrar.
Precisamente esto mismo trata mordazmente el artista
Toni Fornés en su escena para la falla Federico Mistral Murta.
¿Qué puede haber mejor para ilustrar esto que no sea
una de las escenas más destacadas de la pasada Exposición
del Ninot? En la fotografía podemos ver una parodia con la
caricatura propia de Fornés en la que se identifica a un reconocido
artista como es Algarrá junto a su compañero intentando
introducir por la puerta la embutida figura. Otra
de las peculiaridades que no he comentado en esta web en las crónicas
de la exposición de otros años, es el contraste entre
el montaje y la clausura de ésta. La recepción de ninots
en la exposición por parte de los artistas falleros los días
previos a la inauguración, es discreta, pueden verse saludos
entre compañeros de profesión que coinciden allí,
vehículos cargados de escenas para varias de fallas, como introducen
figuras inmensas por puertas minúsculas con cierta habilidad
y mucho cuidado. Una jornada bastante tranquila en comparación
con el jolgorio del día de la clausura, en el que las comisiones
falleras son las encargadas de retirar su escena correspondiente,
armando ruido con pitos y bombos cual festejo de fútbol, performances
carnavalescas de lo más variadas, haciendo botar el ninot por
los aires e incluso desmontándolo. Durante un mes los votan
y luego los hacen botar por los aires, en primer lugar en la clausura
si la comisión se encuentra muy eufórica y finalmente
en la cremà a base de tracas. Toda una celebración porque
coincide con el momento de la plantà. Los monumentos grandes
-y no tan grandes- llevan ya algunos días levantados, pero
les faltan los retoques finales de montaje y las escenas de las bases,
que se verán completadas con los ninots sometidos a votación
popular que, un mes antes, fueron la primera muestra de cada falla.
Mi
intención no es la de destripar la exposición colocando
todas y cada una de las escenas, la mayoría no se encontrarán
aquí, esto no significa que esas carezcan de interés,
ni que las destacadas sean las mejores, pues que mejor que acudir
allí cada año y ver personalmente todo lo que se muestra. El
buen humor particular de cada artista se transmite a las figuras,
que agradarán o no a todo tipo de visitantes, pero al fin y
al cabo son fallas, el sueño vuelve a hacerse realidad, la
tradición ha despertado un año más, las fallas
siguen dando de que hablar. La esperada y anual Exposición
del Ninot volvió a abrir sus puertas. |
|
| |
| |
|
|
| |
|
|