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¿Existe
la reencarnación? Pues sí, y sino que
se lo pregunten a los siguientes ninots, aunque para ser más
precisos podríamos llamarlo “reencartonación”,
pues resurgen de las cenizas año tras otro cual ave fénix.
Muchos pensarán al leer estas líneas que se trata de
algo absurdo, pero más absurdo todavía sería
imaginar el cielo o paraíso de los ninots, -porque el infierno
ya lo conocen, se llama “cremà”- por ello mejor
nos quedamos con la hipótesis de la “reencartonación”.
Sin ánimo de seguir divagando, centrémonos en nuestros
viejos amigos acartonados, protagonistas de este apartado.
Este año no vamos a recalcar mediante varias imágenes
todas coincidencias entre figuras como estos dos últimos años,
sirvan de ejemplo ilustrativo estas cuatro figuras. Cualquier persona
mínimamente observadora podría identificar algunas,
lo que sí se puede es confirmar lo previsible, y es que han
vuelto las figuras de siempre y las irremediables coincidencias entre
ellas. |
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| A
pesar de estar repetido, se aprecia la capacidad que tienen
los artistas de otorgar más o menos estudios a un mismo
ninot, porque comparando ambos, si nos fijamos detenidamente
en el primero, vemos que tiene unos planos, con lo cual deducimos
que puede tratarse de un arquitecto, mientras que el segundo
parece un modesto obrero. |
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| Este
compacto gordinflón está abonado a la exposición.
Aunque sea camaleónico, siempre irá con su puro,
su mono, su boina y su manojo multifuncional, para hacer las
veces de petardos, porras, embutidos o cualquier cosa que se
le ocurra al artista que decida volver a incluirlo en su falla
conforme a la escena donde se encuentre. |
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Se
repiten más que el ajo. Hay quien los detecta
o le parecen familiares, hay a quien le resultan tan graciosos como
el primer día, especialmente si el artista agudiza el ingenio
para colocarlos en contextos diferentes. Al público asistente
le hace gracia, se ríe al ver este tipo de muñecos,
entonces en cierta manera, cumplen con su finalidad, que es divertir,
a parte de criticar, satirizar e incluso en determinados casos homenajear.
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Cara
de ninot. Este es un claro ejemplo de cara de ninot,
si describen a alguien como un ninot o te dicen que lo pareces, ahora
ya sabes lo que quieren decir exactamente “...que si tu
em deixeeees, un ninot tindré que ser...” ¿Se
referiría a esto la canción de “El Fallero”?
Desde luego pobre hombre, como se quede con esta cara, nunca más
conseguirá un amor. Tú también puedes ser un
ninot, recuerda: Lleva el pelo a la moda de una década que
marcase tendencia, ponte ropa ceñida, adopta una postura incómoda,
junta al menos dos dedos de tus manos, haz una mueca exagerada o abre
la boca sacando la lengua de forma que no quede ningún tipo
de profundidad y ¡ya eres un ninot! |
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El refrito
es como mirarse al espejo, siempre el mismo careto.
Su función es abaratar costes económicos
y de tiempo de elaboración entre otras funciones justificadas
que no se trataran en profundidad en este caso. Se puede disimular
un refrito utilizando parte de él, por ejemplo, cambiando o
modificando su cabeza, que suele ser la parte más sugerente
o expresiva donde el público instintivamente centra su mirada,
debido a que algunas figuras tienen grandes ojos que acaparan la atención.
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De este modo
resulta difícil identificarlo y que se produzca una coincidencia
entre dos figuras que parten de un mismo molde en la exposición.
Podrían tratar el mismo tema -esto suele ocurrir- pero la visión
de cada artista sería distinta. No obstante, lo más
eficaz para evitar coincidencias sería llevar únicamente
ninots nuevos a la exposición, luego en la falla pueden haber
todas las reproducciones evidentes y camufladas que valgan, pero como
mínimo, que el ninot de la exposición sea original.
Por la exposición han desfilado durante años
muchos tipos de sillas, como ésta, con carcoma incluida, esperemos
que haya quedado bien sellada con la capa de pintura, no se vaya a
escapar a comerse el próximo ninot indultado. El caso es que
el chiste de: “estic fora fumant un cigarret, torne de seguida”
que pone en un cartel sobre la silla ya se ha visto anteriormente,
así que no solo se repiten figuras, también ideas. 
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