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Y como es
de rigor aquí cada año, a continuación los ejemplos
más llamativos de coincidencias entre ninots. En esta ocasión
no se hará tanto hincapié en el refrito como otros años,
sino en otros casos más curiosos.
Si el año pasado se comentaba la capacidad
de los artistas de otorgar varias funciones a un mismo modelo de ninot,
este año se demuestra que también se puede asociar un
determinado ninot a creencia religiosa con un simple añadido.
También se encontraban la pareja de payasos
entre otros, que como ya se destacaron aquí hace tres años,
tampoco se trata de volverlos a poner y acabar repitiéndose
como ellos, que ya resulta contagioso. Por si alguien aún se
lo preguntaba, a parte de hacer reír y jugar a las diferencias,
estos ninots solo figuran en la exposición para cubrir expediente,
no van a competir por el indulto, ni como mejor escena de sección,
a menos que estén modificados sutilmente o su acabado sea tan
sublime como para acumular más votos que los de sus simpatizantes
de la comisión. Pero siendo tan evidentes y conocidos, solo
revelan un adelanto de que la falla a la que pertenecen también
nos será familiar. |
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| Abuelas
"repes": En la primera
instantánea vemos a una anciana inclinada hacia
delante, pongamos que se llama la señora Virtudes.
Sigues caminando por la exposición, pasando la
sección infantil y de repente piensas “este
ninot me suena de algo”. La señora Virtudes
reaparece, esta vez ataviada con una mantilla y vestido
más trabajado. Hay que ver como puede cambiar un
personaje añadiéndole solo un accesorio.
Juntas son las Virtudes. |
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Desde aquí
ya se propuso el año pasado dentro del comentario de la exposición
la idea de llevar solo figuras originales a la muestra anual, algo
que varios artistas ya hacen o desde sus albores han hecho, pero mientras
los demás continúen llevando figuras de años
o décadas anteriores, los refritos siempre tendrán su
hueco en esta web. Si cada año se seleccionan unos cuantos
para figurar aquí, en total tendremos fichados una bonita colección
para el recuerdo.
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Uno
de los casos más llamativos de la exposición en cuanto
a, más que refritos, diría reproducciones, es el de
este grupo hogareño presentado para la falla Poeta Altet-Benicarló.
Cuando vi en un periódico la fotografía al azar de
los abuelos leyendo un cuento a sus nietos pensé: “mira,
ya han vuelto a llevar el grupo infantil que se indultó el
año 2000”, pero cual es mi sorpresa al visitar la exposición,
que la escena se encontraba en la sección mayor. Es un logrado
trabajo de Arturo Vallés, la escena sigue siendo entrañable
como el primer día, pero empalagosa cual pastel que repite
y te lleva al servicio. ¡Que ganas de meterse el trabajo en
reproducirla! |
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En
esta ocasión también se ha vuelto a llevar a la exposición
una silla con mensaje, ahora incluso más ostentosa, no se sabe
como lo harán para no coincidir y que sea solo una falla la
que lleve silla ofreciendo sentarte o informándote de que el
artista ha salido a fumarse un cigarrito. Quizá el año
que viene traigan un sillón, un sofá, una cama o...
una barra de bar con el lema: “quien esté sediento, que
se sirva”. Los
cactus no son refritos, ni reproducciones, simplemente a Julio Fabra
le gustan los cactus y cada año tiene que hacer su particular
pareja de verdosos puntiagudos.
La escena en la que se puede adivinar la típica
silueta de Sorolla frente a un mareado ordenador sin más explicación,
aparenta mostrar uno de los métodos en la obtención
de figuras, cortando varias láminas de poliestireno a modo
de lonchas mediante un programa informático y una máquina
específica, para luego componer la figura. Esto según
quien lo vea, puede ayudar a los profanos a reforzar el mito que se
tiene desde antaño de que las fallas están hechas por
máquinas de forma industrial. Como ven muñecos repetidos...
se piensan que se hacen igual que en una fábrica de juguetes.
Tiene incluso su parte lógica, como cualquier leyenda urbana.
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